Etiqueta agregada: ‘Egreso

09
Oct
07

La generación del ‘82

El sábado 6 de octubre fue un día especial, un día memorable. Falté a clases por haberme quedado dormido junto a mis hijos menores y desperté cosa poco común más allá de las 9 de la mañana. Estaba nervioso debo reconocerlo ya que juntos a mis ex compañeros de curso nos íbamos a reunir después de 25 años de haber egresado…
Llegué como a las 21:00 hrs. después de haber esperado ingenuamente micro por más de media hora. Después intentar encontrar la casa de Tatiana (debo reconocer que soy pésimo recordando direcciones), un gran bullicio en las afueras de la casa asignada con el 385 me hizo suponer que aquel era el lugar. Gran sorpresa, el guatón Fuentes abre la puerta…, vestido con el uniforme del colegio (corbata, chaqueta, camisa, su maletín de aquella época, y en sus brazos dos libros: El álgebra de Baldor, y La Tierra y sus recursos); muchas caras que no había visto desde hace mucho tiempo, algunos canosos, algunos con un par de kilos de más (entre los que me incluyo), otros que no han cambiado casi en absoluto.

Miles de gratos recuerdos estallaron en mi mente, una agradable sensación de haber vuelto al colegio se apoderó nuevamente de mí, todos volvimos a ser adolescentes nuevamente, volvimos a recordar nuestras fiestas, nuestros amores, nuestras penas y alegrías, a reencontrarnos con nuestros amigos, a recordar a aquellos que ya no nos acompañan, recordar las cosas que hicimos y la que omitimos.

Muchos tuvieron la suerte de dejar recuerdos de aquella época, plasmadas en fotografías, recortes de diario, etc., lamentablemente en el caso mío, mis queridos apuntes que sé que están en alguna parte de mi departamento siguen sin aparecer, por lo que tendré que volver sumergirme en mi desorden y buscarlos nuevamente.

Fue un pequeño recreo en esta aventura llamada vida, en donde todos hicimos un paréntesis y dejamos nuestras profesiones, nuestras familias, para volver a ser alumnos del colegio que nos acogió por tantos años, unos más, otros menos. En lo personal fue una sensación muy reconfortante, como si una mano cariñosa acariciara nuevamente mi corazón y me hiciera ver nuevamente al niño, al joven, al adolescente que habita en mí y creo que fue una sensación generalizada entre mis antiguos compañeros de curso.
Queridos amigos míos, gracias por este agradable momento de esparcimiento, esperando que nos volvamos a reunir nuevamente, ya no para celebrar una fecha en especial, sino por el puro y simple motivo de volver a compartir un momento agradable.