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El yoga (del sanscrito योग yoga) se refiere a las tradicionales disciplinas físicas y mentales que se originaron en la India. La palabra española ≪yoga≫ proviene del sanscrito ioga, que a su vez procede del verbo yuj iush]: colocar el yugo [a dos bueyes, para unirlos], concentrar la mente, absorberse en meditación, recordar, unir, conectar, otorgar, etc. El verbo yuj es la misma raíz indoeuropea de los términos castellanos ≪yugo≫ y ≪conyugal≫.

La palabra se asocia con prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo. En el hinduismo, también se refiere a una de sus seis doctrinas ortodoxas. Estas doctrinas (y sus respectivos fundadores o principales referentes históricos) son:

  • vedānta (de Vyāsa).
  • yoga (de Patanjali).
  • sāṃkhya (de Kapila).
  • pūrva mīmāñsā (de Jaimini).
  • nyāya (de Gotama).
  • vaiśeṣika (de Kaṇāda).

Según sus practicantes, el yoga otorga como resultado:

  • La unión del alma individual con Dios, entre los que tienen una postura religiosa de tipo devocional.
  • La percepción de que el yo es espiritual y no material, entre los que tienen una postura espiritualista.
  • El bienestar físico y mental, entre los que tienen una postura racionalista (atea o agnóstica).[1]

La Meditación[2] describe la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración.

La palabra «meditación» viene del latín meditatio, que originalmente indica un tipo de ejercicio intelectual. De este modo, en el ámbito religioso occidental se ha distinguido entre «meditación» y «contemplación», reservando a la segunda un significado religioso o espiritual. Esta distinción se vuelve tenue en la cultura oriental, de forma que al comienzo de la influencia del pensamiento oriental en Europa, la palabra adquiriría un nuevo uso popular.

Este nuevo uso se refiere a la meditación propia del yoga, originada en India. En el siglo XIX, los teósofos adoptaron la palabra «meditación» para referirse a las diversas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, budismo y otras religiones orientales. No obstante, hay que notar que este tipo de práctica no es ajena a la historia de Occidente, como muestran descubrimientos de vasijas celtas con figuras en postura yóguica.

La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:

  • Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente.
  • Un estado experimentado cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos.
  • Una concentración en la cual la atención es liberada de su común actividad y focalizada en Dios (propio de las religiones teístas).
  • Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o una recitación de palabras constante.

La meditación no solo puede tener propósitos religiosos sino estar también enfocada al mantenimiento de la salud física o mental, e incluso propósitos de conexión cósmica para encontrar respuestas a preguntas universales que a lo largo de la Historia el ser humano ha tenido. Existe una amplia variedad de guías y enseñanzas para la meditación, que van desde las que aparecen en las religiones hasta las terapéuticas pasando por las propias ideologías de ciertos individuos. Estudios científicos han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria y mejorar el sistema inmunitario y la salud en general. Para Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, la meditación es el camino para el conocimiento del mundo espiritual y requiere especiales ejercicios, según lo explicado y descripto en: ¿Wie erlangt man Erkenntnisse des hoheren Welten?[3]

El Tàijíquán (chino tradicional: 太極拳 Wade-Giles: T’ai-chi-ch’üan), también llamado T’ai-Chi-Ch’uan o a veces, abreviando, solamente Tai Chi, es un arte marcial desarrollado en el Imperio de China, practicado actualmente por varios millones de personas en el mundo entero, por lo que se cuenta entre las artes marciales de práctica más masiva. En la República Popular China el Taijiquan es un deporte popular y en los parques de las ciudades se puede observar por las mañanas a miles de personas ejercitando sus movimientos lentos y fluidos.

Originalmente, el Taijiquan es un así llamado arte marcial interno (chino: 內家拳, pinyin: Neijiāquan) para la lucha cuerpo a cuerpo, ya sea armada o desarmada. En tiempos más recientes se lo considera cada vez más como un sistema general de kinesiología o de gimnasia, que por una parte sería muy provechoso para la salud, mientras que por otro lado podría servir al desarrollo de la personalidad y la meditación. Frente a estos puntos de vista, su aspecto de arte marcial va perdiendo importancia hasta a veces desaparecer totalmente.[4]

Hace muchos años que hacía meditación trascendental (MT), y lamentablemente la he dejado, incluso aún con el paso de los años recuerdo mi mantra, y sinceramente hoy en día como andan las cosas creo que volveré a retomar esta disciplina.

También practiqué el Yoga, en mi caso las clases que tenía duraban como 1½ horas ya que la profesora hacía una introducción conceptual a la disciplina (incluso adquirí un libro de Yoga que debo de tener aún olvidado en algún lugar junto a mis libros de Ética) y asistí a varias ceremonias del fuego y aún de vez en cuando me llaman invitándome e éstas.

Personalmente para relajarme (y puede que sea tan válido como las otras disciplinas) prefiero ir a un lugar cerca del mar, escuchar su monótono romper en las rocas o en la playa, o una gran chimenea en invierno viendo las formas danzantes que genera el fuego y el escuchar su constante crepitar, o disfrutar de una buena película acompañado de un buen guacamole junto a unas crujientes galletas o nachos.

 


[1] http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=44197864

[2] http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=44694820

[3] Cómo se adquiere el conocimiento de los mundos superiores?, Dédalo, Buenos Aires.

[4] http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=44412939

 

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